El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha decidido posponer la reducción gradual del drawback, contemplada en el Decreto Supremo N° 104-95-EF, que estaba programada para iniciar el 25 de octubre. La norma establecía una disminución escalonada del porcentaje de restitución de aranceles, pasando del 3 % al 1 % en 2024 y al 0,5 % en 2025, hasta su eliminación total en 2026. La suspensión de esta medida se produjo tras una reunión entre el ministro de Economía, José Arista, y representantes de los principales gremios exportadores, quienes manifestaron su preocupación por las repercusiones que tendría esta reducción en la competitividad del sector.
Gremios como la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), la Confiep, Adex, Agap, la Cámara de Comercio de Lima (CCL) y la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP), entre otros, advirtieron en un comunicado conjunto que esta medida sería “un grave atentado” contra las exportaciones, ya que estas generan divisas, valor agregado y millones de empleos tanto directos como indirectos a lo largo del país.
Para enfrentar esta situación, el gobierno ha decidido aplazar hasta el 31 de julio de 2025 la implementación de la reducción del drawback, según lo dispuesto en el Decreto Supremo 189-2024-EF, publicado el pasado 18 de octubre. Durante este periodo, se creará una mesa de trabajo entre el sector público y privado, que se encargará de desarrollar políticas orientadas a fomentar las exportaciones con valor agregado y a revisar posibles ajustes en los costos y barreras que afectan a los exportadores. Las conclusiones de esta mesa deberán presentarse a más tardar el 31 de marzo de 2025.
El drawback es un mecanismo que permite la devolución de un porcentaje del valor FOB de las exportaciones, reembolsando los aranceles pagados por la importación de insumos utilizados en la producción de bienes exportados. Desde 2019, la tasa de devolución ha sido del 3 %, y la reducción o eliminación de este beneficio podría tener un impacto negativo sobre los ingresos de los exportadores peruanos, quienes dependen de este incentivo para competir en los mercados internacionales.
La eliminación del drawback se enmarca en una estrategia más amplia del Gobierno y la Sunat para mejorar la situación fiscal del país, afectada por el déficit. En este contexto, las exportaciones son vistas como un motor crucial para impulsar el crecimiento económico del Perú, en especial con proyectos como el Puerto de Chancay en desarrollo. No obstante, los exportadores temen que el retiro de este incentivo comprometa su competitividad y afecte de manera significativa al sector exportador.









