Las festividades y campañas comerciales de fin de año, encabezadas por la última edición del Cyber Wow del 2 al 5 de noviembre, representan un desafío crucial para sectores como el consumo masivo y el retail. Durante estas jornadas de alta demanda, el desafío operativo se traslada rápidamente desde las plataformas digitales hacia el interior de los centros de distribución, donde miles de pedidos simultáneos deben procesarse contra el reloj.
De acuerdo con datos de la Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE), más de 18,7 millones de ciudadanos en el país, lo que representa el 55% de la población, efectúan compras en línea. Estos indicadores reflejan la evolución en los hábitos de consumo hacia un entorno cada vez más digital, afianzando de manera sostenida la posición del sector e-commerce.
Leonardo Navarrete, Director Comercial de STG Latam, señala que cuando los pedidos se disparan en cuestión de horas, los esquemas tradicionales de operación manual sufren principalmente en la etapa de clasificación y preparación de órdenes, lo que eleva los márgenes de error en los despachos y perjudica los plazos de entrega.
El principal reto para las grandes empresas no radica sólo en elevar el volumen de ventas, sino en garantizar el cumplimiento de entrega sin encarecer los costos fijos. En los centros de distribución de gran escala, operar con procesos manuales de separación de mercadería y desplazamientos prolongados genera congestiones críticas. Hoy, automatizar la clasificación de pedidos es fundamental para detectar a tiempo inconsistencias en el inventario, minimizar fallas en el empaquetado y asegurar la continuidad operativa.
Claves para la automatización logística:
A medida que la demanda del canal digital se consolida, la automatización en los centros de distribución tiene un impacto directo en la rentabilidad del negocio y en la experiencia del consumidor final. En este escenario, el ejecutivo de STG destaca cómo el ecosistema desarrollado junto a Mushiny está transformando la velocidad de respuesta en la industria
- Sistemas de clasificación inteligentes. El uso de algoritmos avanzados y aprendizaje automático optimiza la precisión en el procesamiento de pedidos y reduce los tiempos de ejecución. Diversos casos de uso demuestran que las tecnologías de clasificación inteligente permiten disminuir los errores operativos y acelerar la manipulación de mercancías desde su implementación.
- Robots de almacén AMR avanzados. Estos equipos facilitan el acceso a zonas operativas complejas e incrementan la velocidad en el procesamiento de pedidos. Asimismo, reducen los costos de transporte interno y disminuyen los riesgos laborales. Mediante algoritmos de control, la robótica colabora con el personal para asumir tareas repetitivas, permitiendo que el equipo se enfoque en labores de supervisión e inspección en tiempo real.
- Sistemas Integrales de Gestión de Software. Estas plataformas facilitan la supervisión constante de las operaciones al ofrecer control de inventarios, optimización de los flujos de trabajo y análisis de datos en tiempo real; así, la toma de decisiones se fundamenta en información precisa y al día.
“Frente a la rápida expansión del comercio electrónico en el país, la automatización en los centros de distribución se consolida como un factor determinante para sostener la continuidad operativa. En este escenario, la integración de soluciones robóticas y el análisis de datos desarrollados junto con Mushiny permite optimizar el flujo de los procesos logísticos y articularse de manera eficiente con las plataformas de gestión de almacenes existentes de las empresas”, concluye Navarrete.









