Las operaciones logísticas en el Perú enfrentan el desafío de movilizar mercancías con mayor eficiencia, controlar los costos y garantizar la seguridad de los trabajadores. En ese escenario, la migración de montacargas a combustión hacia equipos eléctricos con baterías de litio cobra relevancia para sectores como la agroindustria, la manufactura y la distribución.
La búsqueda de mayor eficiencia también está llevando a las empresas a revisar sus procesos internos e incorporar herramientas digitales para agilizar sus operaciones. Esta transformación ya muestra resultados concretos, como en el caso de MAQ, donde la implementación de un sistema para gestionar repuestos permitió reducir de 20 a tres minutos el tiempo de preparación de pedidos, según datos de la propia empresa.
“Cuando decidimos dejar de comercializar montacargas a combustión en 2022, parecía una decisión arriesgada, porque el mercado todavía tenía dudas y resistencia al cambio. Sin embargo, entendíamos que la logística peruana se dirigía hacia la electrificación y que las empresas iban a necesitar soluciones más eficientes, seguras y sostenibles”, explica Stephanie Vásquez, gerente general de MAQ.
Uno de los principales factores detrás de esta transición es la búsqueda de menores costos operativos. A diferencia de los equipos a combustión, los eléctricos no generan emisiones directas durante su funcionamiento y, cuando utilizan baterías de iones de litio, eliminan la necesidad del mantenimiento periódico de estas baterías. No obstante, los ahorros dependen de las características de cada operación, la intensidad de uso y los costos de adquisición y mantenimiento.
La transformación también apunta hacia la automatización de tareas repetitivas en almacenes y centros de distribución. Las transpaletas eléctricas automatizadas, por ejemplo, pueden seguir rutas programadas sin que un operador tenga que guiarlas durante todo el recorrido. Su incorporación exige evaluar previamente los procesos, las condiciones de las instalaciones y la capacitación del personal.
“La tecnología genera valor cuando responde a una necesidad concreta. Las empresas primero deben conocer sus procesos y luego identificar qué herramientas pueden ayudarlas a trabajar mejor. El reto no consiste únicamente en incorporar equipos eléctricos o automatizados, sino en saber utilizarlos para evitar paradas innecesarias, mejorar la seguridad y aprovechar mejor los recursos”, señala Vásquez.
Sobre MAQ
MAQ lidera la transición eléctrica de la logística peruana. Con más de 18 años de experiencia en el mercado, es representante oficial de EP Equipment y ofrece soluciones integrales para el movimiento de materiales mediante montacargas, apiladores y transpaletas eléctricas con tecnología de litio.
Su propuesta combina tecnología, asesoría especializada, alquiler de equipos, servicio posventa, disponibilidad de repuestos y cobertura técnica nacional, contribuyendo a que las empresas reduzcan sus costos operativos y mejoren su productividad









